martes, 28 de abril de 2015

Se viene la reforma electoral

Las elecciones del año pasado nos dejaron una clara lección: necesitamos una reforma electoral. Candidatos con prontuario o malas gestiones en su currículo, movimientos políticos improvisados y manejados en la turbiedad o decisiones cuestionables de los entes electorales, son algunos de los casos que han hecho perder la fe en nuestro sistema democrático y de eso se ha hablado mucho.

La presidenta del Congreso, Ana María Solórzano, ha anunciado que la reforma electoral será debatida por el pleno el próximo jueves 5 de marzo, tras iniciarse la primera legislatura del 2015. El asunto es bastante delicado tomando en cuenta que esta reforma estará en manos de políticos cuestionables que ya están en campaña para el 2016.

¿Tendremos que ver como nuestra clase política defrauda una vez más a la ciudadanía? Puede ocurrir, sobre todo porque no estamos organizados como sociedad. Los partidos políticos, que debería ser los intermediarios entre la sociedad y el Estado, no tienen credibilidad en nuestro país y no hemos encontrado otro medio de interactuar.

Aunque suene iluso, las redes sociales de Internet están cumpliendo, en cierta medida, este papel. Son varias iniciativas legislativas que se han detenido a partir de la voz popular emanada desde estas redes y llevada a la calle.(feb.2014)


En el caso de la reforma electoral, el Jurado Nacional de Elecciones ha abierto esta ventana. Se puede obtener información sobre las propuestas legislativas que serán debatidas en el Congreso, ingresando a las cuentas Facebook, Twitter y YouTube del JNE y participar interactuando en las publicaciones a través del hashtag #ReformaElectoralYA. Si no nos damos el trabajo de participar, después no tendremos autoridad moral para quejarnos. (feb.2015)

Adicción a la basura

Como todos los órganos del cuerpo humano, el cerebro necesita ejercicio para no anquilosarse, lo dice la neurociencia. El ejercicio elemental del cerebro es pensar. Fisiológicamente, el pensamiento requiere del estiramiento de las dendritas para que exista contacto interneuronal (sinapsis). Cuando las actividades humanas no demandan mayor esfuerzo mental, las dendritas reducen su propiedad de estiramiento y nuestra capacidad de pensamiento también disminuye, según sostienen algunas teorías ontogénicas del sistema nervioso.

Escrito en un pentagrama, el ritmo del reggaetón es plano y sencillo, casi equivalente a una ronda infantil. Según la neuropsicología, los infantes asimilan mejor una ronda debido a que su cerebro se encuentra en una etapa inicial de desarrollo.  Pero, este mismo patrón aplicado en adultos adormece la capacidad neuronal. Quizás por eso resulta “pegajoso”.

Similar proceso ocurre con la llamada televisión basura: no demanda mayor esfuerzo mental. El agotamiento que produce la vida cotidiana es para muchos una justificación suficiente para consumir entretenimiento fácil de digerir. Y en ese sentido, la televisión por sí misma es fácilmente digerible. El acto de colocarnos enfrente de un monitor y consumir lo que otros deciden que debemos consumir no es nada complicado, esto lo vuelve atractivo  y la continuidad, adictivo. Entonces, el consumidor pierde la voluntad y los efectos llegan a ser irreversibles.


Una sociedad educada e instruida es lo mejor en contra del embrutecimiento que puede producir el consumo de televisión. Pero lamentablemente, una sociedad así es más difícil de alcanzar que algo de control sobre los peores contenidos que ofrece la televisión. La regulación no es el remedio, pero el Estado debe hacerla. Así como regula el consumo de alcohol o tabaco. (feb.2015)

Espiral lluvioso

Desde que todos los que vivimos en Arequipa tenemos memoria, la ciudad colapsa en temporada de lluvia. Y sí, las precipitaciones pluviales, como dicen los meteorólogos, son abundantes; pero, luego de décadas de experiencia ya tendríamos que haber aprendido a afrontarlas. Pero no.
A fines del año pasado se inauguró el by-pass de Uchumayo, con un costo de 42 millones soles. El drenaje de la obra tiene una capacidad para evacuar un metro cúbico de agua por segundo, ¡Un metro cúbico! Cuando las lluvias en Arequipa suelen superar los 10 m3 por segundo. Como era de esperarse, la obra vial se convirtió en un singular “balneario” (como señalan algunos con humor), además, porque estaba inconclusa y la falta de veredas dejó desprotegidas las construcciones aledañas. Lo mismo sucede con muchas obras viales recientemente construidas. La falta de capacidad técnica no justifica tamaño error y no culpen a los ciudadanos que pensamos que la corrupción tiene la mayor parte de culpa.

El tristemente famoso “diezmo” que las constructoras pagan a las autoridades locales, no afecta sus ganancias sino la calidad de las obras. Esta es una lección para quienes justifican al que “roba pero hace obra”. Ahora ven que la obra es un perjuicio para la ciudad cuando no hay honestidad de por medio. Se utilizan mal los recursos del Estado y estos tienden a ser menores con cada año que pasa. Nos hemos mal acostumbrado a que haya dinero en manos de malas autoridades.


Lamentablemente, cuando la temporada de lluvias haya terminado, dejaremos el tema en segundo plano y volveremos a elegir a quienes no merecen gobernar nuestra ciudad y nuestros distritos. (feb.2015)

Inhumano

Foto: La República.
Cuando el Hospital Goyeneche abre sus puertas, a las 5:00 de la madrugada, más de 200 personas ya aguardan en las afueras para ser atendidas. La cuarta parte no obtendrá una cita. Algunas llevan esperando desde la noche anterior o estuvieron varios días acomodando cartones en la acera para sentarse y esperar atención médica. Es verano y el 25% de galenos está de vacaciones, lo cual agrava la precariamente habitual atención en este nosocomio.

En la cola de espera hay pacientes con reumatismo y otros males que se agravan con el frío de la calle, pero eso no es lo peor; sino que el inhumano trato es una historia que lleva varios años, tantos que el actual director del hospital, Guillermo Velarde Paredes, reconoce que cambiar la situación es una tarea difícil.
En la fila, los pacientes reclaman por más hospitales y en realidad esa no es la mejor solución. Construir un hospital puede costar más de 80 millones de soles, como está presupuestado por la actual gestión en el gobierno regional. Pero, lo que el dinero no puede remediar pronto es la falta de especialistas médicos, cuyo déficit actual es del orden del 60%, según la propia Federación Médica del Perú.


En estas fechas, el Hospital Goyeneche sólo atiende a cuatro pacientes de cardiología al día, por ejemplo. La explicación es la falta de especialistas. Y fue precisamente la falta de personal médico lo que aparentemente, el pasado domingo 25 de enero, dejó sin atención oportuna a un gran hijo de la ciudad, el poeta Luzgardo Medina Egoavil, quien acudió a dicho nosocomio con un problema cardiaco que le causó la muerte. Esto debe cambiar, por humanidad. (feb.2015)

Camarón que se pierde

Hace más de 20 años, los bañistas de las playas arequipeñas regresábamos a casa con bolsas llenas de machas. Bastaba despertarse temprano, acercarse a la orilla del mar y sacudir la arena con los pies para obtener este sabroso molusco, que formaba parte importante de la dieta regional. Para inicios del siglo, el recurso fue desapareciendo hasta ser declarado en extinción. Recién en 2011, el Estado inició un programa de repoblamiento que aún no ha logrado su objetivo. Si nos descuidamos, lo mismo podría suceder con el camarón de río.

Por cada cola de camarón que se consume durante la época de veda se pierden unos 2500 huevos, lo que interrumpe el ciclo de vida de esta especie y la pone en riesgo de extinción, tomando en cuenta que la prohibición no es respetada. A sólo dos semanas de iniciado el periodo de veda, el Ministerio de Producción incautó más de 1500 kilos de camarón de río en Arequipa, Ica y Lima.

La ley sanciona a quienes extraen, comercializan o procesan el camarón en veda, pero no deja de existir una responsabilidad  compartida del consumidor. Un consumidor que, por cierto, cae en tamaño despropósito, no sólo por poner en riesgo a esta apreciada especie, sino porque durante esta época los camarones no son el suculento crustáceo que caracteriza a la comida arequipeña, sino que están apenas en desarrollo. (feb.2014)


La veda del camarón se extiende este año hasta el 31 de marzo. Hasta esa fecha, el respeto por la tradición culinaria arequipeña se expresará en un hecho bastante concreto: no consuma camarón. No estaría mal, además, denunciar a los malos comerciantes, pues de poco sirve lamentarse, sino no vamos a poner nada de nuestra parte. 

Calor: problema serio

El nevado Hualca-hualca ha sido por cientos de años la reserva de agua natural para el poblado de Cabanaconde en el valle del Colca. Regularmente, por sus manantiales discurrían 70 metros cúbicos de agua por segundo. Desde hace algunos años, ese aforo ha aumentado hasta los 150 metros cúbicos –más del doble-, debido a que el glaciar se está derritiendo a causa del cambio climático. Que se cuente con más agua ahora no es el problema, sino que esa reserva de recurso hídrico se está agotando rápidamente y no se están tomando previsiones.

A nivel global, se prevé que la temperatura se incrementará alrededor de dos grados centígrados, en los próximos 20 años. Esto significa innumerables cambios climatológicos que ya están comenzando a sentirse, como sequías e inundaciones. Arequipa, por supuesto, no es la excepción. Enfrentados como estamos a la condición desértica de nuestro clima es más preocupante que no se hayan tomado previsiones.

Ante la persistente escasez de lluvia, la empresa de saneamiento (Sedapar) está  evaluando desde cuándo producirán los cortes de servicio y fijando la cantidad de agua para cada ciudadano. ¿Y después qué?


Si hoy mismo se dejaran de lado las prácticas que contaminan el ambiente y aceleran el calentamiento global, el proceso no se detendría. El daño ya está hecho. Pero sí se puede evitar que los efectos sean mayores y empezar a comprender que tenemos que adaptarnos. Mantener grandes jardines con agua potable, por pura complacencia personal, ya no es sólo un lujo es prácticamente un crimen. Derrochar agua, no reciclar, no utilizar productos biodegradables, desperdiciar papel, malgastar energía, etc. son actividades que, desde nuestro pequeño lugar en el planeta, nos hacen responsables de su deterioro.(ene.2014)

Que no se repita


Un oficial de la Dircote acude a una obra de teatro, en noviembre del año pasado, y encuentra en ella una “evidente apología al terrorismo”, según un informe que remite a sus superiores. El Procurador Anticorrupción, Julio Galindo, confirma que se ha dispuesto una investigación sobre “La Cautiva” y que está en plena evaluación. “¿Ha visto Ud. la obra?”, pregunta un reportero. “No”, responde Galindo y añade: “No hace falta”. Ese tipo de respuesta me recuerda la década de los 90, cuando la política antiterrorista tenía a los ciudadanos bajo sospecha sin lugar a reclamo.

Afortunadamente, estamos lejos de aquellos nefastos años. Pero, episodios como la investigación que se está haciendo a una obra de teatro que ficciona sobre los años de violencia en el Perú, sirve para evaluar qué hemos hecho para impedir que ese oscuro episodio se vuelva a repetir.


No hemos sabido utilizar esa dolorosa parte de nuestra historia para aleccionar a las nuevas generaciones que, apenas, saben que existió. Y no hemos podido hacerlo porque ni siquiera nos ponemos de acuerdo en qué historia contar. Hubo fuego cruzado en aquellos años, y cada uno lo recuerda según el lado de donde vio llegar la bala. De ese juego de perspectivas, la mezquina política se vale para mantener en silencio capítulos de la historia que no deberían olvidarse.


Más de 30 sentenciados por terrorismo saldrán libres este año, luego de cumplir sus condenas. Entre ellos, Peter Cárdenas Schulte, el número dos del grupo terrorista Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Los políticos nuevamente alzarán discursos indignados y justicieros, esperando ganar votos para las elecciones que se acercan; pero, nada más que eso: discursos. (ene.2015)

Oro líquido

Cuando un recurso es necesario y escaso, se le suele llamar “oro”. El agua es oro líquido. Cuando el manejo de este tipo de recursos está en manos de unos pocos, no tarda mucho en generarse manejos mafiosos, que benefician a grandes poderes económicos y perjudican a la mayoría. 

Digo esto porque en nuestra ciudad, pese a las posibilidades de lluvia, seguimos enfrentando la amenaza de una sequía; mientras que el escaso “oro” que tenemos guardado se maneja de manera, por decir lo menos, extraña.


Con las intensas lluvias de febrero del año 2013, el Sistema de Información Regional Agraria reportó que la represa de Aguada Blanca había superado su capacidad máxima de almacenamiento de agua y, según Autodema, el recurso hídrico en el Sistema Regulado del río Chili –que incluye también las represas de El Frayle, Pañe, Pillones y dique Los Españoles- podría abastecer a la provincia por cinco años. Sin embargo, en setiembre del año pasado, sólo un año y ocho meses después de la “buena noticia”, la ciudad comenzó a recibir agua de los sedimentos, es decir de la parte profunda de la represa de El Pañe. Al menos eso es lo que Autodema sostuvo para justificar el olor pestilente que salía de los caños en los hogares arequipeños. 

Ahora, vivimos rezando para que llueva, pues la Autoridad Autónoma del Agua ha calculado que el agua alcanzará sólo hasta octubre. ¿Y los cinco años que dijeron? O fueron muy optimistas en el pronóstico o el consumo duplicó las expectativas. ¿Y qué podría habar aumentando así el consumo de agua? Regreso sobre lo anterior, el manejo de nuestro oro líquido está turbio. ¿Aló, Autodema, Sedapar, alguien? (ene.2015)

Año nuevo, problemas viejos

Aún con las promesas de campaña frescas en la memoria de sus electores, la nueva presidenta regional de Arequipa, Yamila Osorio, ha anunciado la construcción de 4 hospitales, en La Unión, Caravelí, Camaná y Arequipa, con un costo de S/. 80 millones por cada uno (S/. 320 millones en total). Según el presupuesto 2015 aprobado la semana pasada, por el Consejo Regional que ella preside,  el monto disponible para obras, para el año que ya comienza, es de S/. 315 millones. No, no cuadra, tomando en cuenta, además, que son más de 70 obras inconclusas que también ha anunciado que deberán ser continuadas.

La diferencia numérica es salvable, tomando en cuenta que son 4 años de gestión en los que podrá desarrollar este gran proyecto hospitalario, en lo que se refiere a infraestructura. Pero, un hospital no es sólo fierro y cemento; es más, con sólo eso no se ha hecho nada. Sin implementación un centro hospitalario no funciona y menos aún sin personal calificado. Este último factor es el más crítico y, al parecer, el menos evaluado. Actualmente, ya existe un déficit de especialistas médicos. El voceado Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas da cuenta de ello, pues muchos pacientes con cáncer siguen teniendo la necesidad de buscar atención en Lima, por la falta de especialistas en la región.

El problema comienza por el factor económico, pues una especialidad es costosa y son pocos los profesionales que se especializan. Además, a quienes lo hacen les desalienta el servicio público por las bajas remuneraciones en comparación al servicio privado. Cómo se ve, la solución a este problema es compleja y aún no se ha planteado. Esperemos que se comience a hacer, antes de malgastar recursos en elefantes blancos. (dic.2014)

Tentáculos sobre la “ley pulpín”

Miles de jóvenes protestando en las calles son un capital político nada despreciable, un bolsón electoral que ningún aspirante a la presidencia puede dejar pasar por alto. Y ese es el principal riesgo para quienes participan con convicción en las protestas en contra de la llamada “ley pulpín”. Un riesgo que va aumentando con cada día que pasa.

Ya tenemos a congresistas que aprobaron el nuevo régimen laboral juvenil reculando y sumándose a las protestas; así como a políticos opositores aprovechando la ocasión para vilipendiar al gobierno de turno y pintarse una aureola de santidad.

“Cuando la injusticia es ley, la rebeldía es deber”, se lee en algunos de los carteles que portan los jóvenes en las recientes marchas y entre ellos se percibe una legítima indignación y una auténtica vocación de respeto por sus derechos. Nobles ideales que, como suele suceder, corren el riesgo de caer en malas manos y ser utilizados con fines particulares bastante ajenos a la verdadera causa. Evitar que esto suceda es la segunda lucha que se tiene que enfrentar.


Por ahora, el gobierno sigue defendiendo esta nueva ley y enfrentando las protestas sólo como un tema de orden público. Debido a su tórrido romance con la Confiep, del gobierno sólo se puede esperar, en el mejor de los casos, que suspenda la aplicación de la norma hasta que sus “beneficios” sean entendidos. A juzgar por el modus operandi de la pareja presidencial, la decisión final se dejará esperar, a fin de que la ley en discusión cumpla su papel distractor respecto a las denuncias de corrupción que rondan Palacio de Gobierno. Escenarios menos optimistas también son posibles y aún más temibles. (dic.2014)