Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 2014. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones 2014. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Victoria ajustada

Por poco más de un punto porcentual de los votos válidos, Javier Ísmodes perdió las elecciones regionales en segunda vuelta. Lo que ha hecho más estruendosa su derrota ha sido la celebración anticipada que hizo en la plaza de armas. Como dicen por ahí, el error en el cálculo de probabilidades ya habla bastante mal de sus asesores y de él mismo.

Del otro lado también existe el riesgo de una lectura equivocada. Yamila Osorio ha ganado, pero con un margen muy estrecho y con un voto nulo histórico, que representa la cuarta parte del electorado. La nueva autoridad regional no debe perder esto de vista; no sólo por una cuestión democrática sino práctica, puesto que puede llevar a una crisis de gobernabilidad.

Para controlar las protestas populares, Juan Manuel Guillén Benavides ideó el famoso “co-gobierno”, cuyos vicios hacen insostenible esta fórmula para el nuevo periodo que comenzará Arequipa, Tradición y Futuro (ATF), en 2015, al frente del Gobierno Regional de Arequipa (GRA). Es más, los “co-gobernantes” serán el primer obstáculo que Osorio tendrá que sortear, así como los solidarios de última hora y los funcionarios que deja su antecesor.


Con una larga lista de irregularidades y pérdidas económicas (35 millones de soles, sólo del canon, según la Contraloría) ocasionadas por la gestión de ATF en el GRA, en los últimos 8 años; corresponden cambios. Ella lo ha reconocido y anunciado la realización de concursos públicos para la designación de funcionarios. Dado que este anuncio fue hecho durante la campaña electoral, el margen de probabilidad de cumplimiento no es muy amplio, tomando en cuenta el estado crítico en que se encuentra nuestra clase política. Que la fuerza la (nos) acompañe. (nov.2014)

El tercer candidato

Quienes sostienen que la victoria de los votos blanco y nulo en esta segunda vuelta significaría un nuevo proceso electoral con otros candidatos, no están diciendo toda la verdad. La Ley Orgánica de Elecciones (art. 364) establece la nulidad de los comicios en una jurisdicción cuando los votos nulos o en blanco superan los dos tercios del número de votos válidos; pero no es clara sobre el nuevo proceso que debe convocarse. La interpretación y decisión final recae sobre el Jurado Nacional de Elecciones. Y en ese sentido, la presidenta del Jurado Especial de Elecciones de Arequipa, María Concha Garibay, ya ha señalado que tendríamos que volver a elegir entre Yamila Osorio y Javier Ísmodes.

Conseguir que se realice un nuevo proceso, desde el inicio, entonces, dependería de las acciones judiciales que se emprendan, lo cual demandaría no sólo tiempo sino una mayor organización. Ese escenario es más complejo, porque este tipo organización demanda recursos y eso da paso a los “financistas”, con sus propios intereses. De hecho, la actual campaña a favor del voto nulo ya tiene financistas y no es difícil adivinar quiénes son.

Votar en blanco o nulo es un legítimo derecho de la población y un ejercicio democrático cuando representa la voluntad de los votantes; pero puede terminar siendo un arma de doble filo cuando esa voluntad popular es orientada con verdades a medias y aprovechada por otro tipo de intereses.

Alcanzar el 66,6% de los votos válidos es una valla muy alta, pero alcanzar un alto porcentaje de votos en blanco y nulos ya habrá dicho mucho acerca del respaldo con que comenzará a gobernar la nueva autoridad regional. (oct.2014)

El debate

Yamila Osorio y Javier Ísmodes presentaron el lunes sus propuestas de gobierno en el debate organizado por la Universidad Católica San Pablo. Existen muchas similitudes en la visión de futuro que tienen para la región ambos candidatos, en términos de la atención de necesidades básicas; ambos resaltan la necesidad de modernizar la gestión pública y de impulsar los grandes megaproyectos que siguen pendientes para la región, como Majes Siguas II y la petroquímica de la costa. 

Las estrategias que plantean para alcanzar sus objetivos presentan también más diferencias de forma que de fondo.

En un segundo acercamiento al discurso de ambos, comienzan a distinguirse algunas diferencias. Osorio asume compromisos de sesgo populista. Por ejemplo: pedir que se revise los gravámenes que afectan a la minería. Ísmodes, por su parte, no toca el tema minero a menos que se lo pidan. Ojo que podría tratarse únicamente de una diferencia en el discurso, para ganar votos. 

Hay que tener en cuenta que la política de inversiones en recursos extractivos la define el gobierno central y que no es camino fácil para un gobierno regional contravenir las políticas nacionales. Ahí tenemos el  ejemplo de Cajamarca.

Otra de las diferencias es la intervención de la inversión privada en el sector salud. Ísmodes toma como ejemplo los policlínicos de gestión privada que brindan buenos servicios de salud con tarifas de 5,00 soles por consulta, para proponer una gestión público-privada para la implementación y funcionamiento de infraestructura sanitaria. Al respecto, Osorio es enfática en rechazar este tipo de alianzas en el sector salud, aceptando que son necesarias únicamente para infraestructura vial. (oct.2014)


Aún quedan al menos dos debates pendientes. Veremos si más diferencias nos ayudan a decidir.

Promesas y realidades

En líneas generales, los dos candidatos en segunda vuelta a la presidencia del gobierno regional, Yamila Osorio y Javier Ísmodes, parecen tener en claro las necesidades de Arequipa: mejorar los servicios educativos, de salud y seguridad; promover las capacidades productivas; e integrar las provincias y a la región con el sur del país. Al menos, eso se puede resumir del debate realizado el pasado lunes.

Si cualquiera de los dos pudiera cumplir sus propuestas, no tendríamos mucho de qué preocuparnos. Lo que tiene que preocuparnos es la capacidad que tengan ambos, precisamente, para cumplir lo que prometen. Esa posibilidad, más allá de las cualidades personales de cada candidato, depende en gran medida del entorno.

En este entorno, entre otros factores, existen dos piezas difíciles de manejar y que, desde ya, se configuran como una fuerte prueba para la gobernabilidad de la región en los próximos años, salga quien salga elegido. La primera pieza son los llamados “cargadores”, ese grupo de dirigentes populares con los que Juan Manuel Guillén Benavides entabló un “cogobierno” y que se convirtieron en una espada de Damocles. Contradecir los intereses de los “cargadores” puede convertirse para el próximo gobernante en una avalancha de marchas de protesta; continuar con esta alianza desvirtúa, por su parte, cualquier principio de autoridad.


La segunda pieza es la relación con las empresas mineras, sobre todo la situación del proyecto Tía María. La postura populista es oponerse al proyecto, sobre todo sabiendo que desde el gobierno central la postura es más bien a favor. Pero lo populista no es necesariamente lo mejor. Algo que el próximo presidente regional tendrá que enfrentar en su primer año de gobierno. ¿Quién podrá hacerlo mejor? (oct.2014)

Golondrinos

Caso interesante el de Yanahuara. Este distrito tiene 25 548 electores habilitados. El pasado domingo 5 de octubre, acudieron a votar 21 463. Es decir que el 16% no fue a votar. De los que sí acudieron, 3 306 votaron en blanco o viciado. Así quedaron 18 157 votos válidos, es decir 84,6% del total de electores hábiles. El candidato ganador resultó ser el actual alcalde Elvis Delgado Bacigalupi, de la organización política Arequipa Renace, que lidera el también reelecto Alfredo Zegarra, alcalde provincial.

Delgado obtuvo, según los resultados de la ONPE, 3 837 votos. Este número de votos representa el 21,13% de los votos válidos, pero sólo el 15% del total de electores. Con estas cifras tenemos un alcalde virtualmente electo con bajo nivel de aprobación en su electorado, desde el inicio. Y lo mismo podría decirse de otros distritos.

Ahora bien, en segundo lugar quedó Anghelo Huerta Presbítero, de Juntos por el Desarrollo de Arequipa, con 2 894 votos (15,94% de los votos válidos); es decir, 943 votos de diferencia respecto a Delgado. Este candidato, junto a otros, ha denunciado la presencia de “votos golondrinos” en el distrito. La denuncia se basa en el reciente registro de nuevos votantes que no tendrían residencia real en Yanahuara. El cálculo de estos aparentes “votos golondrinos” es de 2000.


La nulidad de las elecciones en Yanahuara, junto a las de San Juan de Tarucani, son los únicos casos que son revisados por el Jurado Especial de Elecciones, tras haberse presentado el trámite formal.  Al margen de esta denuncia, queda un análisis pendiente: la necesidad de una segunda vuelta electoral en la elección de alcaldes. (15.oct.2014)

Flash

Pasadas las 4:00 de la tarde del último domingo, en el preciso instante que 9 de cada 10 candidatos conocían su derrota, acabó su “vocación de servicio”. No volverán a interesarse en el desarrollo de la ciudad o su distrito, posiblemente, hasta las próximas elecciones. Volveremos a ver muchos de esos rostros otra vez dentro de cuatro años, sin nada nuevo que ofrecer; y algunos correrán con mejor suerte.

Si hay algo que reclamarle al sistema electoral peruano es la informalidad que propicia y alimenta: candidatos con procesos judiciales abiertos o pasado carcelario por delitos contra la administración pública, cambios de camiseta en cada nueva elección, plagio de planes de gobierno, irrespeto a las normas electorales y demás, que no reciben sanción adecuada ni representan impedimento para pretender ser una autoridad elegida por el pueblo.

Esa es una lección que podemos extraer de estas elecciones: las leyes deben cambiar y propiciar mayor seriedad en la contienda electoral, en todo sentido; desde el abuso de propaganda, hasta el filtro de candidatos y organizaciones políticas, pasando por una rendición de cuentas clara y oportuna.

Esas leyes cambian desde el Congreso, cuyos integrantes también son elegidos bajo este sistema electoral perverso. Difícil tarea, entonces, para las próximas elecciones generales; pero no imposible. Algunos resultados de estas votaciones parecen indicar que la madurez política está prendiendo en ciertos sectores; pese a que en otros casos, la irresponsabilidad prevalezca.


Y si por un lado, Manuel Vera Paredes, vacado de la alcaldía por nepotismo, regresa elegido por votación popular al municipio de Cerro Colorado; por otro lado, Luis Cáceres Velásquez, defensor del “roba pero hace obra”, queda relegado a un cuarto lugar. No todo está perdido. (8.oct.2014)

jueves, 25 de septiembre de 2014

Los “otros”

Alfredo Zegarra y Álvaro Moscoso encabezan las encuestas para la alcaldía provincial de Arequipa. El primero es el actual alcalde reeleccionista, su lema: “prefiero pedir perdón a pedir permiso”; sus obras, en consecuencia, cuestionadas por no tener aprobación del INC y, por ende, atropellar el Patrimonio de la ciudad; además de indicios de sobrevaloración en investigación en la Contraloría y malos resultados técnicos. Su última perla: declara a La República que le quedan 4 o 5 años más de vida.


Moscoso, por su parte, ya salió de carrera en las elecciones pasadas porque un audio divulgado reveló que utilizaba su audiencia como locutor de La Exitosa para chantajear a alcaldes. “Quiero que meta a mi esposa a trabajar, sino le saco la mierda en la radio”, se le oye decir, entre otras frases, como: “La genta es cojuda”. 


Su “gancho electorero”: ofrecer autorización de circulación a todos los taxistas que no la tienen. Antitécnico por donde se lo mire, pero efectista. (Arequipa tiene capacidad para 60 mil vehículos, actualmente circulan 200 mil).


Y resulta que para que no gane Moscoso muchos piensan en votar en Zegarra, pues según las encuestas, el alcalde gana por poca diferencia al locutor radial.

Curiosamente, en estas elecciones hay 15 candidatos, entre los cuales podría estar una mejor alternativa. Pero el electorado tiende a creer que son “voto perdido”, sin embargo, más de un tercio de la población –también según las encuestas-, no sabe por quién votar.

Es decir, son más lo que no saben por quién votar que los que piensan votar por Moscoso o Zegarra. Futbolísticamente hablando: “matemáticamente”, todavía se puede vencer el marcador.

Y, para recordar las otras opciones, aquí están “los otros” (un resumen del resumen para los que no se dan tiempo de revisar www.votoinformado.pe):

- Mario Zúñiga Martínez, economista, empresario, 51 años. Sin antecedentes judiciales. (Alianza por el progreso de Arequipa).
- Edy Carpio Cuadros, bachiller en Administración, empresario de turismo, 51 años. Sin antecedentes judiciales. (Restauración Nacional).
-Luis Cáceres Angulo, Titulado en Comercialización, consultor y asesor empresarial, 68 años. . Sin antecedentes judiciales. (PPC).
- Victor Hugo Rivera, ingeniero, docente universitario, 47 años. Sin antecedentes judiciales. (Juntos por el desarrollo de Arequipa).
-Carlos Guillén Santa Cruz, economista, gerencias diversas en órganos públicos y empresa privada, 76 años. Sin antecedentes judiciales. (Acción Popular).
-Deymor Centty Villafuerte, economista, docente universitario, 39 años. Sin antecedentes judiciales. (Solidaridad Nacional)
-Luis Paredes del Carpio, abogado, juez, exprefecto, 71 años. Sin antecedentes judiciales. (El frente amplio por justicia y libertad).
-Alexis Sarmiento Estaño, abogado, ejercicio independiente, 34 años. Sin antecedentes judiciales. (Perú Patria Segura).
-Freddy Lozano Benique, contador, empresario canal de televisió, 43 años. Sin antecedentes judiciales. (Fuerza Popular)
- Lorenzo Colque Arias, médico, cirujano plástico, 63 años. Sin antecedentes judiciales. (Democracia Directa).
- Heber Cueva Escobedo, médico, cirujano plástico, regidor por Arequipa Renaca. 60 años. (Arequipa, Tradición y Futuro).
- Percy del Carpio Lazo, profesor de secundaria, agricultor, 66 años. (Unión por el Perú)


Nota de la editora: No incluyo a Luis Cáceres Velásquez porque es cultor del “roba pero hace obra” y porque… porque… ¡Para qué invento excusas! Porque no quiero y punto. Además, ya lo conocemos muy bien.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Lo que debes saber sobre Vera Ballón

Daniel Vera. Ex presidente regional de Arequipa 2003-2006.
El aprista Daniel Vera Ballón ha encontrado su nicho de votantes en la juventud, quizás con la esperanza de que los jóvenes no conozcan su pasado político. Lo mismo que hizo su jefe en el 2006 para regresar a la presidencia del Perú. Vera aspira a ser nuevamente presidente regional de Arequipa. No postula por su partido, sino por un movimiento regional. Una encuesta, poco confiable, lo ubica como primero en las preferencias. Y, aunque dudamos que sea verdad, nunca está de más un pequeño recuento del pasado político de este personaje. Para que los jóvenes se pongan al día y los no tan jóvenes refresquen la memoria.

Muelle salado

En 2003, como presidente regional, Daniel Vera comenzó la construcción del muelle artesanal de Mollendo. La obra sucumbió más de tres veces al oleaje, percance que el ingeniero Vera no supo prever. Por esta y por otras razones, que fueron materia de investigación en la Contraloría, el costo de la obra se infló estrepitosamente. 
Paso de un presupuesto inicial de 1´870, 206 nuevos soles a ¡18´765,376! 
En el semanario El Búho se hicieron varios informes al respecto, en este se explica como se encontraba la situación a diciembre de 2011.

http://elbuho.pe/web/?p=20836

La cajera afortunada


A Lorena Vizcarra Manrique le sonrió la fortuna trabajando junto a Daniel Vera. Fue la cajera de la pollería que éste tenía en la década de los 90 y culminó como accionista del Hotel Charming de la Av. Ejército y de la empresa de transportes Tauro Bus, para 2006. Sin poder sustentar el origen de su gran capital, las sospechas de que Lorena era testaferra de Vera Ballón también pasaron a ser investigadas por la Contraloría. El periodista Ángel Paez publicó este claro resumen en mayo de 2008.

http://www.larepublica.pe/06-05-2008/ojo-de-buho


Hace 8 años que Vera Ballón dejó el sillón regional y ya ha intentado volver al cargo en  una ocasión, sin obtener el apoyo el electorado. Si la memoria no falla, lo más probable es que ahora tampoco corra con suerte, pese a haber tenido siempre buena estrella. El siguiente es otro informe de El Búho, posterior a la gestión de Vera, que resume su paso por el GRA.

http://elbuho.pe/anteriores/web397/politica4.htm


El factor Guillén

Es, hay que reconocerlo, uno de los caudillos más destacados de la historia reciente de Arequipa. Y no lo digo con reverencia. Ya como Jefe de Planificación en la Unsa gestó un movimiento de cambio que buscaba hacer de esta universidad “la mejor del país”, proyecto que afianzó desde el rectorado pero que luego traicionó, dejándolo en manos de un grupo mafioso que llevó a esta casa superior de estudios al desprestigio en el que ahora se encuentra.

Ha sabido manejarse hábilmente en el sucio juego de poder, tanto en la universidad como en la administración municipal y el gobierno regional. La ley que permitía la reelección de rectores tuvo su nombre estampado; la gesta de junio de 2002, a su vez, sirvió para que recuperara el liderazgo que su mala gestión en el municipio había mermado; mientras que un oscuro pacto con líderes populares le permitió salir siempre airoso en el gobierno regional, pese a los indicios de malos manejos.

Una tercera postulación de Juan Manuel Guillén Benavides al gobierno regional, meses atrás, era vista como una seria amenaza por sus contrincantes. Y, actualmente, la presencia de cuatro candidatos afines a él, es un factor predominante en estas elecciones. Uno de ellos, Carlos Leyton, utiliza el factor Guillén para sumar votos, asegurando que el caudillo sería su asesor en un eventual gobierno. Contradictoriamente, Yamila Osorio, su sucesora partidaria, busca deslindarse de él, criticando su gestión.


El lunes su supo que Guillén había presentado su carta de renuncia a “Arequipa, Tradición y Futuro”, movimiento regional que él fundó. Nuevamente abandona un proyecto y acapara la atención política. ¿Qué habrá detrás de esta decisión?

martes, 2 de septiembre de 2014

Callejón sin salida

Listo, cumplí mi tarea. He revisado las hojas de vida y planes de gobierno de los postulantes al gobierno regional, municipio provincial y distrital. En el mejor de los casos, cuando encontré una propuesta interesante descubrí que el candidato no tenía una trayectoria que garantice el cumplimiento de su plan. El que no es un reeleccionista de mala gestión es un improvisado, y el que es conocido lo es porque se acuerda de las necesidades de la ciudad sólo en época electoral. Y ahora ¿por quién votar?

Quedan menos de 50 días para las elecciones, no hay mucho que se pueda hacer. Estamos entre el mal menor y el voto en blanco (o nulo, para que no terminemos aumentado el porcentaje del ganador). Pero, aun cuando un “voto de protesta” (blanco o nulo) ganara las elecciones, seguiríamos en las mismas. Se iniciaría un nuevo proceso para elegir, seguramente, entre los mismos candidatos.

La solución está en el Congreso de la República. Son los congresistas los que tienen que cambiar las leyes para fortalecer la democracia, impidiendo que el Estado se convierta en el refugio de quienes no serían recibidos en un trabajo común por sus antecedentes; y fomentando una activa y continua vida ciudadana. ¿Qué podemos esperar de candidatos que inician su actividad política pública tres meses antes de las elecciones y una sociedad que decide incluso cuando está en la fila para votar?


Pero resulta que en el actual Congreso existen legisladores vinculados al narcotráfico y hasta con la trata de menores, roba cables, come pollos y estafadores. ¿De cuál de ellos podríamos esperar una reforma?

viernes, 15 de agosto de 2014

Saca la cuenta


El sueldo de los alcaldes oscila entre 1 040 y 11 050 nuevos soles, dependiendo de la población electoral de cada jurisdicción, de acuerdo a ley, con excepción de Lima y Callao donde las sumas son mayores. Así, los alcaldes a nivel nacional reciben en promedio un sueldo de 2 302 nuevos soles, con lo que al final de su gestión habrán recibido 128 900 nuevos soles en remuneraciones.

Una campaña austera, sin inversión publicitaria en medios de comunicación, demanda como mínimo una inversión de 100 mil soles, según lo declarado por los candidatos ante el ONPE, en las elecciones de 2010. Si le sumamos el costo de la campaña en medios llegamos a sumas astronómicas. Según Simón Balbuena, ex alcalde provincial, una campaña electoral para el municipio de Arequipa consume como mínimo un millón y medio de soles.

En líneas generales, los candidatos gastan más en sus campañas de lo que recibirán en sueldos. De eso, el electorado puede darse cuenta por la cantidad de propaganda desplegada. ¿Podríamos pensar que se trata de una generosa muestra de altruismo? Difícil. Más aún con la escasa moral que exhiben candidatos plagiadores y prontuariados.


“Del mismo cuero salen las correas”, reza el dicho y así, el costo de las campañas implica una hipoteca que los candidatos pagarán con dineros del Estado de llegar al gobierno. Eso afectará cada obra que realicen y cada reforma que implementen. En otras palabras, cada cajita de fósforo, gorro, polo o lapicero que recibamos en la campaña nos va a costar a nosotros y con creces. Piensa bien antes de votar por un candidato que gasta mucho en su campaña.

Condenados

Según las leyes peruanas, respecto a la comisión de delitos, solo están impedidos de postular a las elecciones aquellos que hayan sido condenados a prisión efectiva por un delito doloso. Una vez cumplida la condena, pueden ser candidatos.

Entonces, si Pedro vendió la casa de sus fallecidos padres, sin el consentimiento de sus hermanos y a más de un comprador; es denunciado por estafa y hallado culpable, igual puede postular a alguna alcaldía. Y Miguel que, en estado de ebriedad, atropelló a un joven y trató de darse a la fuga; fue capturado, juzgado y sentenciado sin carcelería, también está en la libertad de ser candidato.

Lamentablemente, estos casos no son tan ficticios como parecen. La hoja de vida de Maximiano Huayta Gonzales, que postula a la alcaldía de Callalli (Caylloma), revela una condena por homicidio culposo, a dos años y seis meses de pena suspendida. Huayta fue hallado responsable de un accidente de tránsito donde hubo fallecidos. Igualmente, Domingo Suárez, candidato a la alcaldía de Cocachacra, incluye una condena por homicidio en su hoja de vida.

Así como estos delitos, que involucran la muerte de seres humanos, pasan por agua tibia frente a la ley electoral; otros delitos, como la estafa o el nepotismo, no son impedimento para pretender ser autoridad, con todas las de la ley.

Sin ir muy lejos, Manuel Vera Paredes fue vacado a fines del año pasado del cargo de alcalde distrital de Cerro Colorado, por nepotismo. Ahora está postulando a la reelección sin mayor empacho.

Frente a un electorado maduro y responsable, este tipo de postulaciones no tendría la menor posibilidad de éxito. Pero, hasta que no reunamos esas características, la ley debe cambiar.

Candidatos al paso


Un día despiertan, miran a su alrededor, se paran frente al espejo y se dicen a sí mismos: ¿por qué no? Entonces, se dan cuenta que apenas faltan algunos meses para las elecciones y que hay mucho qué hacer para presentar su candidatura a alguna alcaldía. Se preocupan primero por el dinero y, como ya se ha vuelto tradicional, hacen un directorio de posibles aportantes a la campaña, a los que ofrecerán un lugar en su lista de regidores, el mismo que dependerá del monto de su contribución.
Luego buscarán otro tipo de auspicios, por ejemplo: actuales y potenciales proveedores del municipio seleccionado, a quienes pedirán apoyo económico para la campaña a cambio de “trabajar juntos por el distrito” una vez que resulten elegidos, frase que luego se traducirá en licencias irregulares o licitaciones fraudulentas.

Hasta aquí el plan de gobierno o la formación de un equipo técnico aún figuran en la agenda bajo el rubro: “otros”.

Juntado el dinero comenzará la difusión de la candidatura, lo cual dependerá de qué hagan los adversarios; y si el actual alcalde va a la reelección, la situación es más complicada, porque será un competidor con amplio presupuesto.

Con la candidatura lanzada informalmente, el “candidato al paso” buscará recién una tienda política que lo cobije a la cual ofrecerá en contrapartida los aportantes y auspiciadores que ya consiguió por su cuenta.

Entre tanto ajetreo de última hora, muchos de estos candidatos dejarán cabos sueltos y su postulación no logrará superar ni los requisitos del Jurado Nacional de Elecciones; otro tanto, pasará inadvertido; mientras que sólo algunos terminarán haciéndose conocidos para la siguiente elección. Democracia, le llaman.

viernes, 11 de julio de 2014

Titulares electorales

Recorte de "publicherry" presentado como noticia
Luego de la muerte de dos jóvenes periodistas en el desempeño de su trabajo y, en medio de una campaña electoral, se vuelve mayor el descaro que tienen algunos en utilizar el rótulo de “periodismo” para actividades político-comerciales. Unos denigran la profesión, mientras otros pierden la vida por ella.

Existen diversas teorías sobre el rol político de un periodista. Una de las posturas más generalizadas es la “neutralidad”, que le exige informar sin ningún tipo de sesgo político, sobre todo en etapas electorales que es cuando el ciudadano está en busca de guía para tomar una decisión. Y es de esperar, que el periodista no utilice la influencia que ejerce sobre su audiencia para hacer propaganda política. Aclaro: en teoría. La neutralidad implica, además, que el periodista no debe hacer pública su preferencia electoral.

Cabe precisar que existen géneros periodísticos que sí permiten al periodista expresar su posición política: una columna de opinión o un artículo de análisis, por ejemplo. De allí que se exija neutralidad sobre todo en el género informativo.

Así, la próxima vez que Usted vea en un periódico el rostro de algún candidato, como parte de una nota periodística, con un titular condescendiente o un texto adulador, debe saber tres cosas: que eso no es periodismo; que ese candidato ya es cliente de aquel medio de comunicación; y que su trabajo dejó de ser neutral. Por lo tanto, debe dudar de sus contenidos políticos.


Desde ayer ya se conocen las listas inscritas para postular a los gobiernos locales y regionales, sólo tenemos tres meses para informarnos. Hagámoslo bien, no nos dejemos embaucar… otra vez. 

viernes, 13 de junio de 2014

De la “maña” al engaño

En 1998, cuando Juan Manuel Guillén Benavides cumplía su último año como rector de la UNSA dijo que “se retiraría a sus cuarteles de invierno”. Cuando se cumplió el plazo para inscribir candidaturas a los gobiernos locales, él postuló a la alcaldía provincial y, como sabemos, ganó las elecciones.

En 2002, cuando su popularidad era escasa como alcalde provincial, Guillén volvió a anunciar su retiro de la política. Pero, sus palabras volaron con el viento cuando presentó su postulación al gobierno regional, investidura que también ganó. Para su reelección en el cargo, en 2006, se repitió la historia. Guillén negó en todos los idiomas su postulación hasta que lo hizo, y siempre fue bajo el discurso: “el pueblo me lo pide”. Este año, no sería extraño que vuelva a suceder lo mismo.

Pero, la distancia que existe entre lo que Guillén afirma y lo que hace no se limita a sus postulaciones electorales, lo que bien podría pasar como una “maña política”. Su doble discurso está afectando una de las obras trascendentales –y costosas- para el desarrollo para la región: la autopista Arequipa-La Joya.  

Hemos escuchado a Guillén, en más de una ocasión, su intención de hacer de esta obra una de alta calidad. Sin embargo, la propuesta que el Gobierno Regional de Arequipa ha aprobado tiene serias deficiencias técnicas, según Jack López, especialista que el propio Guillén seleccionó para la elaboración del expediente técnico de este proyecto. La autopista aprobada incluye un puente y túneles con diseños antisísmicos riesgosos, entre otras irregularidades denunciadas oportunamente por López. Un asunto que la Contraloría y el Congreso ya están investigando, gracias a que estamos en periodo electoral. Una suerte.

Terrenos electorales

Hasta hace 10 años, las campañas electorales se convertían –entre otras cosas- en un mercado de puestos laborales en el Estado. A quienes apoyaban activamente una candidatura se les ofrecía un empleo en el gobierno central o local, cuando el candidato fuera elegido. Así, cuando Alejandro Toledo asumió la presidencia del país, los militantes de Perú Posible realizaron marchas de protesta exigiendo que se les contrate en oficinas gubernamentales, como se les había prometido.

Ahora, el ofrecimiento más abierto ya no son los puestos de trabajo sino los terrenos del Estado. Las autoridades locales en busca de una reelección están permitiendo que se invadan propiedades para asegurar el apoyo electoral de quienes confían en una futura titulación. Las consecuencias de esta estrategia política son funestas para la ciudad y la sociedad en su conjunto. Primero, porque se estimula la informalidad; y segundo, porque se impide un desarrollo ordenado de la urbe.

Lo más sucio en este asunto es que se pretende aparentar que se trata de solucionar el problema social de la escasez de vivienda en sectores de bajos recursos, cuando en el trasfondo existen intereses económicos y políticos de grupos que lucran con esta necesidad. Nada más lucrativo, hoy en día, que adquirir un terreno a un precio simbólico y luego venderlo a precio de mercado. Tremendo negocio a expensas de los intereses de la ciudad.


Mientras tanto, el trabajador honesto debe seguir postergando el sueño de la casa propia en una ciudad peruana donde el metro cuadrado de terreno cuesta igual que en algunas ciudades del llamado primer mundo.

Robo anunciado

En los últimos días se ha divulgado un audio en el que el expresidente regional de Moquegua, Jaime Rodríguez Villanueva, quien pretende volver a ocupar el cargo, admite haber robado “en carretilla” durante su gestión. ”Pero lo que yo robé compartí con ustedes para que lleven un pan a su casa…”, se escucha en el audio. Luego de esta pública confesión, seguimos esperando que alguna autoridad judicial lo demande, mientras el popular “Jamocho” sigue en carrera electoral.

Sin ir más lejos, en Arequipa, un excalde provincial, que también aspira a ocupar nuevamente el cargo, ha admitido en más de una ocasión que robó durante su gestión. “Robé con decencia”, es la frase que Luis Cáceres Velásquez no titubea en repetir y eso parece no restarle popularidad. El descarado político ya pagó en prisión algunos de los delitos cometidos durante sus gestiones como alcalde, entre 1987 y 1992, y parece confiar que ya pagó su pena también ante el electorado. En las elecciones regionales y municipales pasadas, Cáceres intentó también postular a la alcaldía provincial. Luego que el Jurado Nacional de Elecciones tachara su candidatura por no cumplir con los requisitos, Cáceres terminó con diversas denuncias por estafa, debido a los cupos que cobró a algunos candidatos.

Con toda esta estampa, Cáceres no debería tener ninguna opción de ser reelegido como alcalde, sin embargo,  sigue siendo la pesadilla de quienes tienen aún una ligera esperanza de encontrar un mínimo de decencia en la política. Claro está, no esa decencia para robar de la que habla el candidato.

Con las opciones electorales que se vislumbran no es fácil identificar el “mal menor”, pero en casos como éste es fácil saber cuál sería un “robo anunciado”.