Mostrando entradas con la etiqueta colegio honorio delgado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colegio honorio delgado. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de abril de 2016

Burocracia emblemática

La nueva infraestructura del colegio emblemático Honorio Delgado Espinoza tenía que haberse concluido en noviembre del año pasado. Recién comenzadas las obras tuvieron que paralizarse porque el Instituto del mismo nombre que funciona en los terrenos aledaños reclamaba la propiedad de una de las zonas  en dónde se iba a construir. Quizás tomando en cuenta este retraso, el Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), prolongó el plazo de entrega hasta fines de enero de este año. Pero, la obra sigue sin concluir.

Los 1400 alumnos de esta institución educativa realizaron sus labores el año pasado en las instalaciones de la I.E. Arequipa,  en el turno de tarde con una serie de incomodidades. Esperaban, como es lógico, comenzar este nuevo año estrenando aulas. Pero, no. Peor aún, sólo estrenarán las aulas prefabricadas que el Ministerio de Educación tarda en enviar para tratar de solucionar el percance.

Ante el retraso, el pasado 15 de marzo, el Pronied ha rescindido el contrato con el consorcio LAMBDA. Esta decisión resulta aún más perjudicial para la comunidad educativa del emblemático colegio; pues lo que se viene ahora es un nuevo proceso de licitación para el saldo de la obra que sería de un 20% faltante. En otras palabras: un año calendario más que los alumnos continuarán en situación precaria: sin talleres, laboratorios, biblioteca o aulas de innovación.

Siguiendo el trámite burocrático regular, el Proneid ha tomado esta decisión sin sopesar las consecuencias, con el criterio de funcionarios incapaces de ponerse en el lugar de los estudiantes perjudicados; sin la menor iniciativa para proponer una salida legal y eficiente, que solucione problemas en lugar de empeorarlos. Criterio y capacidad: demasiado pedir cuando la corrupción manda.
(MARZO, 2016)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Letra con sangre

“La letra con sangre entra” (“Spare the rod and spoil the child”, en inglés) es una frase que el escritor Samuel Butler utilizó en el poema satírico Hudibras, en el siglo XVII, para denunciar la violencia contra los niños. Irónicamente, ha servido para justificar el castigo físico. La violencia en las escuelas es incluso aceptada por los padres y por muchos estudiantes que recuerdan, hasta con una sonrisa, al maestro que dictaba clases, chicote en mano.

La semana pasada se difundió un video en el que se observaba a un  profesor del Colegio Honorio Delgado de nuestra ciudad dando de correazos a uno de sus alumnos por no entregar la tarea. Si bien la acción fue condenada y hasta sancionada, hubieron muchos que defendieron al docente. Tener que explicar por qué es incorrecto que un profesor actúe de esta manera, da claras señas de la tolerancia que existe en nuestra sociedad hacia la violencia.

Es posible que con correazos se pretenda enseñar a un escolar a ser cumplido con la tarea; pero también se enseña que la violencia es un camino aceptable; y como tal, podrá utilizarse en el hogar y en la sociedad. Ese correazo enseña además a abusar del débil, pues lo utiliza un adulto con poder contra un niño subordinado. También enseña a entender “por las malas”. Es decir, esos correazos alimentan esta sociedad violenta de la que tanto nos lamentamos.


Un niño con mala conducta tiene detrás diversos y complejos desajustes emocionales y sociales; buscar la solución en la violencia sólo alimenta el círculo vicioso. Círculo que comenzará a romperse cuando dejemos de justificar la violencia. (Nov.2014)