Mostrando entradas con la etiqueta carlos juarez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta carlos juarez. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de agosto de 2014

Alerta en la carretera


Adán Miranda es la cuarta víctima de la deflagración de gas ocurrida el pasado 23 de junio en la Variante de Uchumayo, accidente que también cobró la vida de los periodistas Mitsu Alvarado y Carlos Juárez, y del ingeniero Dante Leca. Luego de este accidente, mucho se ha hablado de la responsabilidad de la empresa que trasladaba el gas e, incluso, de las propias víctimas; sin embargo, existe un aspecto grave que no debe pasar de soslayo: la carretera hacia la costa es hoy más peligrosa que hace un año.

Con el inicio de las obras de ampliación de la segunda etapa de la mina Cerro Verde, la carga vehicular que soporta la vía Arequipa-Matarani ha crecido exponencialmente y, con ello, el peligro que encierra. Cierto es que esta vía ya es catalogada como una de las más peligrosas del país, por su estrechez y pendientes sinuosas; no obstante, la situación hoy es más riesgosa debido al incremento de vehículos que trasladan combustibles o sustancias tóxicas. Y ninguna medida de prevención se está tomando al respecto.

Hay que tener en cuenta que la tragedia de Uchumayo ocurrió debido a una mala maniobra del conductor de la cisterna que transportaba gas; y que aún se investiga si el chofer estaba capacitado y autorizado para este tipo de transporte. Mucho tiempo transcurrirá antes de que se esclarezcan los hechos, tiempo suficiente para que se produzca otra tragedia. No queremos eso.


Lamentablemente, las vías están parceladas y son muchos los responsables de lo que allí ocurre. Sin embargo, esto no debe ser óbice para que se levante una alerta y se eviten más muertes.

viernes, 11 de julio de 2014

Por Carlos y Mitsu

“Mamá ¿qué hace un periodista?”, me pregunta Sofía. Y entonces me doy cuenta que no es fácil de explicar. Pienso en Carlos Juárez y Mitsu Alvarado, que perdieron la vida haciendo su trabajo de prensa; y en tantos otros que mueren buscando información, así como aquellos que viven bajo amenaza por enfrentarse a grandes poderes. Pienso en los que trabajan en el afán de buscar la verdad y entregársela a los demás para contribuir al desarrollo de la sociedad. Pero, también pienso en aquellos que venden su pluma o que chantajean micrófono en ristre; o esos que no se esfuerzan ni en escribir correctamente o llenan los medios de frivolidades. Y sigo sin responder a mi hija.

No conocí a Mitsu ni a Carlos, pero yo, como ellos, fui reportera de TV-Unsa hace 18 años; y, como ellos, salía a la calle todos los días: cámara al hombro, micro en mano, con la tarea de buscar información y la emoción de saber que ningún día se parecería al otro. En esa tarea de campo pude conocer mi ciudad de cabo a rabo y, sobre todo, a su gente, desde el más humilde de los pobladores hasta la más inaccesible autoridad. Allí es donde se comienza a ser periodista, con ese poder que te da tener acceso a los medios de comunicación masiva. Allí es donde te perfilas en la línea de lo moral o lo inmoral, con los insumos personales que te da tu formación de vida.

Hoy, el periodismo arequipeño está de luto. Se han ido dos jóvenes periodistas que comenzaban a vivir su carrera. Que sea su partida un estímulo para honrar su memoria con buen periodismo.